sábado 24 de mayo de 2008

Romper



El martes pasado no podía más, me rompía, estallaba en mil pedazos y mis propias lágrimas se llevaban los minúsculos restos lejos de mi misma.
A la mañana siguiente busqué los antidepresivos, y me tomé uno, decidida a empezar el proceso otra vez.
Por la tarde empecé a marearme y me dolía la cabeza.
Y lo supe.
Recordé la carta.
No voy a tomarlas, no quiero un paliativo temporal para que la rotura duela menos. Voy a vivirla, hasta las últimas consecuencias, sólo así podré crecer, sólo así podré aprender. No deseo cerrar, si no abrir, incluso las heridas, para lavarlas y sanarlas. El alma, para dejar que se derrame todo lo que en ella quedó enquistado y doloroso. La mente, para dejar entrar nuevas posibilidades y mostrarme un camino diferente para la mujer que siempre estuvo ahí, pero que tantísimo tiempo ha vivido oculta dentro de cientos de trajes diferentes.
Quiero llegar al fondo de mí misma, y si eso duele aprenderé también de ese dolor.
El proceso es agotador, desgarrador, pero se trata de eso, de un proceso, y no puedo engañarlo tomando pastillitas, no puedo, y no debo.
Cuando un gusano se convierte en mariposa también es muy traumático, sin duda. Y en nuestra vida vamos siendo gusano y mariposa innumerables veces, protagonizando rompimientos y renacimientos constantes.
Avanzando, hacia mi. Deseo encontrarme, y no puedo estar adormilada para eso.

jueves 15 de mayo de 2008

El relámpago


De nuevo Osho y sus cartas me echan una mano en este intento casi doloroso de comprender y comprenderme, de vivir y confundirse.
Ayer apareció este relámpago, y dice así:
"Lo que hace la meditación, despacio y poco a poco, un buen grito del maestro, inesperado, en la situación en que el discípulo estaba preguntando algún cuestionamiento, y el maestro da un salto y grita o lo golpea, o lo echa fuera por la puerta o le brinca encima...
Estos métodos no eran nunca conocidos. Fue sólo el mismísimo genio creativo de Ma Tzu, y él hizo a muchas personas iluminarse. A veces se ve gracioso: tiramos a un hombre por la ventana, de una casa de dos pisos, y el hombre ha venido a preguntar acerca de qué meditar. Y Ma Tzu no sólo lo aventó, sino que saltó detrás de él, le cayó encima, se sentó en su pecho y dijo: “¡¿Lo tienes?!”
Y el pobre tipo dijo: “Sí” –porque si dices “No”, ¡Él puede golpearte o hacer algo más! Ya es suficiente –su cuerpo está fracturado, y Ma Tzu, sentado en su pecho, dice: “¿Lo tienes?” Y de hecho lo tiene, porque fue tan repentino, de la nada –nunca lo hubiera podido concebir.
Comentario:
La carta muestra una torre siendo quemada, destruida,hecha pedazos. Un hombre y una mujer están saltando de ella no porque quieran, sino porque no tienen elección. En el fondo está una transparente y meditativa figura representando la conciencia siendo testigo.
Tú puedes estar sintiéndote bastante tambaleante ahora mismo, como si la tierra estuviera sacudiéndose a tus pies. Tu sentido de seguridad está siendo retado, y la tendencia natural es tratar de aferrarte a lo que puedas. Pero este terremoto interior es tanto necesario como tremendamente importante –si lo permites, tú emergerás de los escombros más fuerte y más disponible para nuevas experiencias.
Después del fuego, la tierra se reabastece; después de la tormenta el aire es claro. Trata de observar la destrucción con desapego, casi como si estuviera sucediéndole a alguien más. Di sí al proceso encontrándote con él a medio trayecto."

Parece que confirma lo que yo misma siento; esto es otro de mis "renacimientos", otra vez Ave Fénix (como llega a cansar...) otra vez reconstrucción.
Ayer noche comprendí algo, sobre las ilusiones y los deseos. Otra vez puedo tenerlos sin bloquearme pensando que son metas a las que nunca llegaré, sin limitarlos por creerme demasiado ambiciosa, los sueños son sueños, y dejar de tenerlos seca el alma. Ayer mi alma se humedeció y no fue de lágrimas, si no de una suerte de suero vital de amor y perdón.
Di sí al proceso encontrándote con él a medio trayecto.

jueves 1 de mayo de 2008

Nada


A menudo cuando empiezo el día entro en la página del Tarot de Osho (que vosotras me descubristéis, yasabéisquienes) y me miro la carta del día. A menudo resulta inspiradora, clarifica cosas, me llama la atención sobre algo que está ahí, justo delante de mi, y no veo; hubo unos días que me llenó de curiosidad, porque me salía una carta muchas veces, El Rebelde. Pero hoy de verdad me ha impresionado.
La carta de hoy es la nada, y el comentario dice así:

"5. La Nada

Buda ha elegido una palabra realmente con mucho potencial: shunyata. La palabra inglesa, el equivalente inglés "vacuidad" no es una palabra tan hermosa. Por esto me gustaría ponerla como "la nada", ausencia de todo (del inglés no-thing) porque la nada no es simplemente nada, lo es todo. Está vibrante de todas las posibilidades. Es un potencial, un potencial absoluto: aún no se ha manifestado, pero lo contiene todo.

Al comienzo es naturaleza, al final es naturaleza, así que, ¿por qué haces tanto alboroto en el medio? ¿Por qué en el medio te preocupas tanto, eres tan ansioso, tan ambicioso? ¿Por qué crear esta desesperación? De la nada a la nada ese es todo el camino.

Comentario:

Estar en el "vacío" puede ser desorientador e incluso asustar. No hay nada a qué aferrarse, no hay sentido de dirección ni siquiera una indicación de qué elecciones y posibilidades pueden encontrarse más adelante. Sin embargo, fue este estado de potencialidad pura el que existió antes de que se creara el universo.

Todo lo que puedes hacer ahora, es relajarte en esta vacuidad... caer en el silencio entre palabras... observar este espacio entre la respiración que entra y la respiración que sale y atesorar cada momento de la experiencia. Algo sagrado está a punto de nacer."

Por qué fabricar todo este estrés, por qué no sumirme en el vacío y sentir vibrar ese potencial, en paz, sin pensar que el mundo entero reposa en mis espaldas? Algo sagrado está a punto de nacer... Es cierto que la realidad externa no cambia, somos nosotros quienes la modificamos, pero no siempre hay que andar modificando, activo, activo, activo, sin pausa, sin pausa. A veces hay que parar, respirar, y dejar nacer.