
Le maúllo a la luna si, y le hablo, como aquella de la canción que quería "desposar un calé". Yo le pido otras cosas, locas locas, pero nada es imposible, dicen, y hablarle a la luna es algo tan libre como soñar...
Estoy un poco como en un pantano. Metamorfoseándome en medio un barbecho mental que me inquieta profundamente. Se que no puedo terminar este cambio si no doy algunos pasos más, pero parece que mis piés estén atrapados en el barro. No veo los caminos, se que están ahí, pero no los veo.
Y estos días he llegado a asustarme, viendo como mi propia inercia hacía crecer la capa de barro apresador hasta alturas increíbles, que me podrían hacer volver atrás y quedarme encallada para siempre.
A veces uno verbaliza el deseo y parece que lo puede materializar. Eso estoy haciendo ahora. Mañana tomaré algún camino, no se adónde, pero lo tomaré, me limpiaré el barro de las botas, y caminaré.
No he llegado hasta aquí para quedarme, sino para seguir adelante.


2 comentarios:
Eso está claro ... nadie se queda en el AHORA salvo cuando es ahora... pero también pasa... Ay ese Tolle nos deja medio turulatas¡¡¡
Mira yo ... pasaba por aquí y para cuando leas ya me habré ido.
Así es con todo.
Y el barro de tus botas ... guárdalo, que puede que a mi me venga bien.
;-))))
Besotes gata.
Hola!, llegue por casualidad, me atrapa cuanto tenga que ver con felinos y alla voy, buceando a sitios a veces inesperadamente hermosos como tu blog.
No veo donde suscribirme para seguirlo desde mi blog y en ese caso, seguire buscando tu blog cuando tenga oportunidad.
Hermosa forma de expresar sentimientos y extrañamente adecuados a mis sentimientos muchas veces.
Gracias por la paz involuntaria que me has brindado por un momento.
Tere
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