Observo estos días que entre los cambios efectuados, uno va claramente en la dirección de cortar o modificar algunas relaciones.
Me asusta un poco eso, porque me conozco, y cuando me pongo a cortar flecos y a clarificar espacios, distancias, se que puedo ser, digámoslo por su nombre, bastante borde.
Así que me contengo, antes de decir una palabra intento sopesar si lo que voy a decir o cómo lo voy a decir es fruto de una transformación positiva, o si sólo porque ahora estoy diferente conmigo misma voy a soltar un chorreo al interlocutor, algunas cosas del cual al fin y al cabo siempre me crisparon, aunque quizás durante mucho tiempo asumí (sin pensar) aceptarlas con los ojos cerrados.
En este momento hay relaciones que necesito modificar, con cuidado, sin prisa, pero sin ambigüedad, y aún así, es un riesgo.
Hay relaciones que sencillamente necesito cortar. Esto es más duro. Pero razono conmigo misma para paliar los daños internos. El resumen de estos razonamientos vendría a ser: "ser buena persona no tiene nada que ver con ser gilipollas".
En algunas relaciones en concreto, es curioso que me cueste tanto encontrar el término medio entre dejar que la gente sea abusona, o ponerme rígida y desagradable. O quizás es que el tipo de personas que tienden a abusar de los demás sólo entiende ese idioma (el desagradable)?.
No si ya lo dijo una vez laquees, que al término medio ese parece que nadie lo conoce.
También me cuesta dilucidar a veces si alguien hace algo por mi sin más, o en ese caso sería yo la que estaría abusando.
Y principalmente me molesta horrores que la gente no me diga la verdad, o me diga medias verdades, o se dedique a la omisión cuando algo ocurre en realidad. Últimamente reacciono muy mal a eso. Al menos por dentro, o en familia. No se lo que se vera por fuera, pero que me ven rara, seguro.
Con las tijeras en ristre ando cortando flecos, y me da miedo herir, y herirme. Pero se que esos flecos no deberían estar ahí.
Sólo reivindico mi vida.
Así que me contengo, antes de decir una palabra intento sopesar si lo que voy a decir o cómo lo voy a decir es fruto de una transformación positiva, o si sólo porque ahora estoy diferente conmigo misma voy a soltar un chorreo al interlocutor, algunas cosas del cual al fin y al cabo siempre me crisparon, aunque quizás durante mucho tiempo asumí (sin pensar) aceptarlas con los ojos cerrados.
En este momento hay relaciones que necesito modificar, con cuidado, sin prisa, pero sin ambigüedad, y aún así, es un riesgo.
Hay relaciones que sencillamente necesito cortar. Esto es más duro. Pero razono conmigo misma para paliar los daños internos. El resumen de estos razonamientos vendría a ser: "ser buena persona no tiene nada que ver con ser gilipollas".
En algunas relaciones en concreto, es curioso que me cueste tanto encontrar el término medio entre dejar que la gente sea abusona, o ponerme rígida y desagradable. O quizás es que el tipo de personas que tienden a abusar de los demás sólo entiende ese idioma (el desagradable)?.
No si ya lo dijo una vez laquees, que al término medio ese parece que nadie lo conoce.
También me cuesta dilucidar a veces si alguien hace algo por mi sin más, o en ese caso sería yo la que estaría abusando.
Y principalmente me molesta horrores que la gente no me diga la verdad, o me diga medias verdades, o se dedique a la omisión cuando algo ocurre en realidad. Últimamente reacciono muy mal a eso. Al menos por dentro, o en familia. No se lo que se vera por fuera, pero que me ven rara, seguro.
Con las tijeras en ristre ando cortando flecos, y me da miedo herir, y herirme. Pero se que esos flecos no deberían estar ahí.
Sólo reivindico mi vida.


5 comentarios:
Yo, desde fuera y en familia (desde dentro) te veo más silenciosa, menos eufórica, y es que para cortar flecos hay que tener cierto pulso, temple para que no te queden desiguales.
Aqui, la que esssssssssssss, ha encontrado otra cosa que no es el temino medio ... es intentar evitar un patrón en el que me había quedado encajada (ya que hablamos de costura).
Sí ... también es un cambio, que por cierto me ha sentado muy bien.
Y me doy cuenta que enlazo con tu post anterior (escuchando la canción mientras escribo) ...
Cortar flecos es también un change.
;-)))
Besos guapetona.
Por cierto : ¿cómo le cortarías los flecos a un ectoplasma?
Jajajajaja¡¡¡¡¡
Jajajajaja¡¡¡¡¡¡
¿Cómo pretendes cortar bien si te tiembla el pulso de los pensamientos?
Que conste que he escrito antes de leer a laqueeeeeeesss!!
Cuando estés ante un momento de indecisión, respira hondo, no pienses, y todo vendrá solo.
Y en versión menos borde, seguro.
A veces también me ocurre que pienso que tengo que recortar. Y a veces lo he hecho.
Nunca pienso y actúo a la vez.
Prefiero que sea más natural, no forzado, casi una muerte anunciada.
Besitos afilados de uno que estuvo en Tarragona
Efectivamente laquees, este post y el anterior van enlazados y con la misma música ;) En cuanto al ectoplasma... no se creo que me gustaría un ectoplasma con flecos, y se los dejaría largos :D
Viento, es que son etapas, cosas, personas, que no quiero para nada re-tomar. Cosas, personas, que quiero fuera de mi vida, totalmente. Y relaciones que han de cambiar, o morir. Llámame drástica, pero es así :))
Señor viajero que se quedó unos kilómetros al sur de mi casa :D, es que ahora no hay indecisión. Pero como a una servidora le cuesta mucho ponerles límites a sus semejantes, cuando lo hace, no siempre puede hacerlo del modo "no traumático" que me gustaría :))
Pero vamos pasito a pasito, y no me tiembla el pulso, os lo aseguro, todo lo que siento a raíz de estos "cortes" lo vertí aquí,necesitaba hacerlo para seguir el camino precisamente sin temblores.
Gracias y un abrazo :***
A veces hay que ser drástica y cortar por lo más sano antes de que sea demasiado tarde. Sé que es difúcil, sé que cuesta trabajo, pero...
Es muy bella tu casa nueva y se respira paz aquí, a pesar de las tijeras...
Besos
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