"Tenéis una tendencia a culparnos por vuestro karma. Creéis que no os guiamos. Que ni siquiera os damos pistas. Esto no es cierto. Os explico lo que os ocurre. Hace poco coloqué una moneda del Tíbet sobre la mesa de un discípulo, bajo una libreta que él utiliza habitualmente, con la ingenua esperanza de que él la viera cuando cogiera el libro para utilizarlo. Aquel día no lo cogió. Al día siguiente por la mañana la criada movió la moneda a otro sitio. Incluso en esa ocasión, nadie vio la moneda. Algo similar pasa con vosotros en relación a vuestro karma. Generalmente, estáis en las nubes de vuestros pensamientos. Por tanto, no podéis ver los regalos enviados y las pistas que os hemos dado. Intentad conseguir conocimiento de los alrededores y aprended a estar alerta. Os vendáis los ojos vosotros mismos y os quejáis de que permanecemos como espectadores silenciosos. Desarrollad un uso disciplinado de la energía cíclica. Os ayudará a estar alerta y a observar. Mantened vuestras antenas abiertas en todas las direcciones."
Maruvu Maharshi


3 comentarios:
mmmbueno... en lo personal no siento culpa por mi karma, tal vez porque manejo un concepto de la palabra karma que nada tiene que ver con lecciones no aprendidas.
para mí, karma significa movimiento, rueda que gira, el devenir.
la gente habla de karmas perdidos y esas cosas, y creo que se refieren a personas que están al pedo en esta vida... no aprenden... pero no aprenden AHORA.
¿qué es lo que no se aprende?
creo que para eso tampoco tengo una respuesta general.
me encantó el mensaje que encierran esas palabras: darse cuenta.
la vida nos da oportunidades, regalos, es verdad... y es verdad que a veces estamos tan abstraídos en nuestros problemas o tonteras que no vemos las señales.
¡no vemos ese gigantesco paquete con moño y todo!!!
y casi siempre el regalo está en lo simple... es fácil ver un elefante caminando por tu sala.
... pero lo simple...
es otra cosa.
besos amiga.
Exacto! Lo simple. Saber ver lo simple, incluso soy de la opinión de que vemos señales como elefantes donde no las hay, y obviamos detalles reveladores como la luz del amanecer, pero sencillos y discretos. Siguendo el camino de esas señales, como las miguitas de pan del cuento, me hallo aquí, en medio de un remolino de cambios necesarios, bienvenidos, provocados....No podemos esperar que todo cambie para mejor mientras seguimos absortos en nuestra tontera, como dices tu :))
Un abrazo amiga.
Karma ... jajajaja¡¡¡, cada día me pregunto cuánto quemo y cuánto genero.
Y cuanto aprendo y olvido en el camino ...
Y también me digo cada día que todos esos cambios abruptos, violentos e inesperados que no nos matan ... nos fortalecen.
Y si me fortalecen y sumo más karma (un perdón que no cuadra en mi cabeza) puessssss ... que me vá a tocar volver ...
Jajajaja¡¡¡¡
En cuanto a las señales, todas lo son: el canto del mirlo, la estela blanca del avión, una forma inesperada en una nube ... soy así de simple, pero no simple (de boba).
De una moneda ... hablaré algun día, y no creo que llegara a mi por casualidad.
Como no hay casualidad en nuestro encuentro, estoy segura.
Un besazo y abrazos miles.
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